Un resultado positivo para HPV suele preocupar mucho, en general más de lo necesario.
El HPV o virus del papiloma humano es extremadamente frecuente. La gran mayoría de las personas que tuvieron relaciones sexuales van a tener contacto con el virus alguna vez en su vida, muchas veces sin enterarse.
Tener HPV no significa tener una enfermedad. La mayoría de las veces, la infección no produce ningún problema y desaparece sin consecuencias. Y desde luego, no significa tener cáncer de cuello uterino.
¿Qué buscamos en los controles?
El objetivo no es solamente saber si una persona tiene HPV. Al ser tan frecuente, encontrarlo no nos dice demasiado por sí solo.
Lo que buscamos es prevenir el cáncer de cuello de útero y, para eso, necesitamos identificar a ese pequeño grupo de personas en las que la infección por un HPV de alto riesgo persiste y produce cambios en las células del cuello del útero.
¿Cómo se transmite el HPV?
El HPV se transmite principalmente por contacto sexual. No hace falta que haya penetración ni intercambio de fluidos: el contacto entre piel y mucosas de la zona genital puede ser suficiente. Por eso es una infección tan frecuente.
Si un test da positivo, no podemos saber en qué momento se produjo la transmisión ni en qué contacto ocurrió. Puede haber sido uno reciente u otro de hace mucho tiempo.
Si es una infección de transmisión sexual, ¿puedo contagiar a mi pareja?
Sí, el HPV se transmite por contacto sexual, pero no solemos pensarlo de la misma manera que otras infecciones de transmisión sexual. La mayoría de las infecciones desaparecen solas y las personas que tienen relaciones sexuales entre sí suelen compartir el virus.
Por eso, ante un HPV positivo, el problema principal no es averiguar quién se lo transmitió a quién ni intentar detectar el virus en la pareja.
Si tenés una pareja con pene, no necesita hacerse un estudio de HPV simplemente porque tu test haya dado positivo. No existe un test de HPV indicado como control de rutina en esa situación. Si tu pareja tiene cuello uterino, debe continuar con los controles que le correspondan por edad y antecedentes.
¿Qué pasa después de una infección por HPV?
Para entender en qué se basan los controles, conviene ver qué suele pasar después de una infección.
La mayoría de las veces, poco. El sistema inmunológico controla la infección y el HPV desaparece o deja de ser detectable, habitualmente en uno o dos años.
Muchas veces la persona no tuvo síntomas y nunca supo que estuvo infectada. Cuando alguien dice «yo tuve HPV», lo llamativo no suele ser la infección: es que se la detectaron. Otras personas tuvieron el mismo virus y nunca se enteraron.
Podemos imaginarlo como una pirámide. En la base hay una enorme cantidad de personas que en algún momento tuvieron HPV, y a medida que subimos quedan cada vez menos.
En la mayoría, la infección desaparece sin consecuencias. En un grupo menor, un HPV de los llamados de alto riesgo permanece durante más tiempo; a esto lo llamamos una infección persistente. Algunas de esas infecciones persistentes pueden producir cambios en las células del cuello del útero, que son las lesiones producidas por HPV.
Pero también ahí puede detenerse el proceso: muchas lesiones, especialmente las de bajo grado, desaparecen espontáneamente. Solo una proporción mucho menor desarrolla lesiones de alto grado, que pueden progresar si permanecen durante años sin ser detectadas ni tratadas.
¿Todos los HPV pueden producir cáncer?
No. Existen muchos tipos de HPV. Algunos se denominan de bajo riesgo y pueden producir, por ejemplo, verrugas genitales, pero no son los responsables del cáncer de cuello uterino.
Otros se denominan HPV de alto riesgo porque, cuando la infección persiste, pueden producir lesiones en las células del cuello uterino. Por eso, cuando hacemos un test de HPV para prevenir el cáncer de cuello, buscamos determinados tipos de HPV de alto riesgo.
Si tengo HPV de alto riesgo, ¿tengo cáncer?
No. Ni siquiera significa que tengas una lesión.
Indica que en ese momento se detectó uno de los tipos de virus que, si persiste, puede llegar a producirla. Ese es el motivo por el que un test positivo modifica el seguimiento: por sí solo no diagnostica una lesión ni un cáncer.
¿El HPV se trata? ¿Qué tengo que hacer ahora?
No hay un tratamiento que elimine el HPV. Lo que se puede tratar son las lesiones que produce, cuando corresponde. Un test positivo, por sí solo, no requiere una medicación.
El paso siguiente es llevar el resultado a la consulta, junto con los estudios anteriores, para definir cómo seguir. La conducta depende del tipo de HPV detectado, del resultado del PAP y de tus antecedentes. En algunos casos hace falta completar la evaluación con una colposcopía; en otros, repetir el test después de un tiempo.
Si la indicación es controlar, no significa que falte hacer un tratamiento. Significa que, con esos resultados, corresponde vigilar si la infección desaparece o persiste y si aparecen cambios en las células.
Antes de terminar la consulta, tendrías que saber cuál es el próximo estudio y cuándo hacerlo.
¿Qué son las lesiones de bajo y de alto grado?
Cuando el HPV produce cambios en las células del cuello uterino, esos cambios pueden tener distinta importancia.
Las lesiones de bajo grado son alteraciones leves, especialmente frecuentes en personas jóvenes, y la mayoría desaparece espontáneamente. Por eso, en muchas situaciones no se tratan: se controlan.
Una lesión de alto grado se considera una lesión precursora del cáncer de cuello uterino. Eso no significa que sea cáncer ni que necesariamente vaya a convertirse en cáncer.
Algunas pueden progresar y otras no, pero como no podemos saberlo de antemano no nos sentamos a esperar a ver qué pasa. En general, las lesiones de alto grado se tratan antes de que puedan avanzar.
¿Cuánto tarda una infección por HPV en convertirse en cáncer?
La progresión desde una infección persistente por HPV de alto riesgo hasta un cáncer de cuello uterino suele llevar muchos años. No es lo habitual que ocurra de un año al otro.
Esa lentitud es precisamente lo que permite prevenirlo: los controles permiten detectar las lesiones importantes antes de que lleguen a ser un cáncer.
¿Cómo sabemos si el HPV está produciendo algún problema?
Para eso usamos distintos estudios. El PAP busca cambios en las células del cuello del útero, el test de HPV busca si hay HPV de alto riesgo y la colposcopía se utiliza cuando necesitamos investigar con más detalle una posible lesión.
No siempre hacen falta los tres ni se usan de la misma manera. Depende de la edad, los antecedentes y los resultados anteriores.
En PAP, colposcopía y test de HPV: diferencias entre los tres estudios explico con más detalle qué busca cada uno y cuándo se utiliza.
¿Por qué un test de HPV negativo permite espaciar los controles?
Porque la infección persistente por HPV de alto riesgo es la causa de prácticamente todas las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino.
Si el test es negativo, el riesgo de que aparezca una lesión importante en los años siguientes es muy bajo. Por eso, cuando el test de HPV se utiliza como método de control y el resultado es negativo, en general el siguiente puede hacerse a los cinco años. Ese intervalo puede cambiar si hay antecedentes o situaciones que requieren un seguimiento particular.
¿La vacuna sirve si ya tengo HPV?
La vacuna previene nuevas infecciones por los tipos de HPV que cubre, pero no elimina una infección que ya está presente ni trata las lesiones que haya producido. Por eso, tener HPV no es por sí solo una indicación ni una contraindicación para vacunarse.
En una persona adulta, la conveniencia de hacerlo depende de la edad, de las exposiciones anteriores y de la posibilidad de nuevas exposiciones en el futuro. En ¿Me conviene vacunarme contra el HPV si ya soy adulta? desarrollo específicamente esa decisión.
¿Cómo se previene el cáncer de cuello uterino?
La prevención tiene dos partes: reducir la posibilidad de adquirir determinados tipos de HPV mediante la vacunación y detectar, mediante los controles, las infecciones persistentes y las lesiones antes de que puedan avanzar.
Son herramientas diferentes y una no reemplaza a la otra.
Si tu test dio positivo, el siguiente paso es revisar ese resultado junto con tus otros estudios y definir el seguimiento. No necesitás una medicación para que el test se vuelva negativo. Necesitás saber si hay alguna lesión que requiera atención y cuándo te corresponde volver a controlar.
Fuentes
Instituto Nacional del Cáncer. Cáncer de cuello de útero. Ministerio de Salud de la Nación.
