Seleccionar Página

No, no son lo mismo. El PAP, la colposcopía y el test de HPV comparten un objetivo común, hacer prevención de cáncer de cuello de útero, pero son tres estudios distintos que funcionan de manera diferente y se usan en momentos específicos.

Aunque muchas veces se nombran juntos, cada uno responde una pregunta diferente:

  • El PAP pregunta: ¿Las células están normales?
  • El test de HPV pregunta: ¿Está presente el virus?
  • La colposcopía pregunta: ¿Dónde está la lesión y cómo es?

 

El PAP: qué información aporta

El Papanicolaou es uno de los estudios principales. Lo que hacemos es tomar una muestra de células del cuello del útero, generalmente con un hisopo o espátula, y luego las miramos al microscopio. El objetivo es buscar cambios en esas células, cambios que sean lo suficientemente preocupantes como para necesitar seguimiento o tratamiento. Buscamos lesiones precursoras del cáncer, lesiones que están antes del cáncer en sí y que, en ese momento, pueden ser curables. Si las detectamos a tiempo, podemos tratarlas y evitar que avancen.

El PAP es un estudio muy específico: si nos dice que hay algo, tenemos que investigarlo porque probablemente haya algo ahí. Pero es menos sensible que el test de HPV: a veces no nos avisa de algo que puede llegar a haber, porque se puede perder entre la muestra o simplemente no estar presente en el momento en que tomamos la muestra. Pero eso tampoco es un problema tan grande, porque estas lesiones se desarrollan en muchos años. Si no las encontramos en una muestra, las podemos encontrar en la siguiente. Podemos compensar haciéndolo un poco más seguido, cada año o según lo que indique tu ginecóloga.

 

El Test de HPV: detectar el virus

El Test de HPV es un enfoque distinto. Lo que buscamos es si hay una infección activa por HPV en ese momento. Y eso es importante porque sabemos algo fundamental: en prácticamente todos los casos de cáncer de cuello uterino hay una infección persistente por HPV de alto riesgo. Sin una infección persistente por HPV de alto riesgo, el cáncer de cuello uterino prácticamente no se desarrolla.

El Test de HPV nos va a decir exactamente eso: si hay infección o no. Si es positivo, hay virus. Eso no significa que exista una lesión ni mucho menos un cáncer. La mayoría de las infecciones por HPV desaparecen espontáneamente. Si el test es positivo, necesitaremos algún estudio adicional, generalmente un PAP, para saber si esa infección produjo cambios en las células. Si es negativo, el riesgo de desarrollar una lesión significativa en los próximos años es muy bajo. Por eso, en muchas ocasiones, el siguiente control puede hacerse recién a los cinco años.

 

La Colposcopía: cuando necesitamos investigar

La colposcopía consiste en mirar el cuello del útero con una lente de aumento, usando un aparato llamado colposcopio, que tiene aumento y luz para observar si hay lesiones visibles.

Lo mejor es usar la colposcopía cuando ya sabemos que tenemos que investigar algo. Si el PAP nos dice que hay cambios preocupantes o si el test de HPV es positivo, entonces sí: vamos a la colposcopía para ubicar exactamente dónde está la lesión y poder biopsiarla o tratarla.

Durante muchos años se hizo de rutina junto con el PAP, pero ya no. ¿Por qué? Porque la colposcopía tiene el problema inverso al PAP: es muy sensible (nos avisa de muchas cosas), pero poco específica (muchas de esas cosas que nos avisa no tienen importancia). Si la hacemos de rutina en todo el mundo, estamos haciendo mucho más estudios de los necesarios: colposcopías, biopsias y tratamientos de cosas que no tienen importancia.

 

En resumen

  • PAP: busca cambios celulares que pueden ser curados si se detectan a tiempo.
  • Test de HPV: busca si hay infección activa por el virus. Puede ser un estudio primario o complementario según la estrategia.
  • Colposcopía: investiga y visualiza lesiones cuando ya sabemos que hay algo que investigar, permitiendo ubicarlas con precisión para poder tratarlas.

Los tres tienen un lugar en la prevención. Cuál usar y cuándo depende de cada situación, de tu edad, de tus resultados anteriores y de lo que indique tu ginecóloga.

 

Preguntas frecuentes

¿Qué estudio necesito: PAP, test de HPV o colposcopía?

Eso depende de tu edad, tus antecedentes y qué resultados hayas tenido. Tu ginecóloga es quien mejor puede indicarte cuál corresponde en tu caso.

¿La colposcopía reemplaza al PAP?

No. La colposcopía se usa cuando ya hay un resultado que lo justifica. No es un estudio de rutina.

¿Si el test de HPV da negativo necesito hacerme un PAP?

Depende de la estrategia que use tu ginecóloga. En algunos casos sí se hacen juntos, en otros no. Lo importante es que en caso de test de HPV negativo, el siguiente control puede ser en cinco años.

¿Se pueden hacer los tres estudios el mismo día?

Sí. El PAP y el test de HPV suelen poder hacerse en la misma consulta. La colposcopía también puede realizarse ese mismo día cuando ya está indicada por estudios previos o por los antecedentes de la paciente.

 

Lo importante no es hacerse todos los estudios, sino el que corresponde en el momento indicado. Más estudios no es lo mismo que mejor prevención.

Si tenés dudas sobre qué necesitás vos, lo vemos en la consulta.