¿Cuándo es mucho un dolor menstrual? Hay personas que casi no tienen molestias, y otras que lo manejan con algún analgésico o alguna medida sencilla. Pero si te condiciona la vida, si te obliga a cambiar planes, a faltar a tus actividades o a quedarte en tu casa contando cuándo te toca la próxima dosis, eso decididamente es mucho.
La pregunta que importa es si podés hacer tu vida cuando menstruás.
¿Por qué duele la menstruación?
Durante la menstruación, el útero se contrae y libera unas sustancias llamadas prostaglandinas. Estas sustancias participan en las contracciones y son una de las principales responsables del dolor menstrual.
Cuando hay dolor pero no encontramos otra enfermedad que lo explique, hablamos de dismenorrea primaria. Es muy frecuente, especialmente durante la adolescencia y los primeros años después de comenzar a menstruar.
En muchas personas el dolor va mejorando con los años. No siempre sucede, pero es frecuente que las menstruaciones sean más dolorosas durante la adolescencia y se vuelvan más llevaderas con el tiempo.
Por eso también importa cómo evolucionó el dolor. Una menstruación que fue dolorosa desde la adolescencia y gradualmente se hizo más tolerable no es lo mismo que un dolor que aparece por primera vez después de años de menstruaciones poco dolorosas, o que empieza a hacerse cada vez más intenso.
¿Cuándo conviene consultar?
Conviene consultar si el dolor:
- te impide hacer tus actividades habituales;
- te hace faltar al trabajo, a estudiar o cancelar actividades;
- no mejora suficientemente con los analgésicos habituales;
- apareció después de años de menstruaciones poco dolorosas;
- fue aumentando con el tiempo;
- aparece también fuera de la menstruación;
- se acompaña de dolor durante o después de las relaciones sexuales;
- se asocia con dolor al evacuar o al orinar, especialmente durante la menstruación;
- se acompaña de sangrados muy abundantes o irregulares.
No hace falta que se cumplan varios de estos puntos a la vez: alcanza con uno solo.
¿Todo dolor menstrual intenso es endometriosis?
No.
La endometriosis es una de las posibles causas de dolor menstrual importante, pero no es la única. También puede haber adenomiosis, miomas, quistes de ovario, infecciones pélvicas y otras causas.
Y muchas personas con menstruaciones dolorosas no tienen ninguna de estas enfermedades: tienen dismenorrea primaria.
Por eso, tener mucho dolor no significa automáticamente tener endometriosis. Pero tampoco corresponde descartar el dolor diciendo simplemente que «es normal que la menstruación duela».
El objetivo es entender qué características tiene ese dolor, cómo evolucionó y si hay algún motivo para buscar una causa.
¿Cómo se estudia el dolor menstrual?
Lo primero es hablar.
Cuándo empezó, en qué momento del ciclo aparece, cuánto dura, qué intensidad tiene, si fue cambiando con los años y cuánto afecta tus actividades. También importa saber si hay dolor fuera de la menstruación, durante las relaciones sexuales, al evacuar o al orinar, cuánto sangrás y qué tratamientos probaste hasta ahora.
Según tu edad, tus síntomas y tus antecedentes, puede corresponder un examen ginecológico y una ecografía.
No todas las personas con dolor menstrual necesitan una batería de estudios. Los estudios se eligen según los síntomas y lo que busco.
Y algo importante: una ecografía normal no significa que el dolor no exista ni que no pueda tratarse. Hay causas de dolor menstrual que no se ven en una ecografía y la dismenorrea primaria se diagnostica fundamentalmente por los síntomas.
¿Qué se puede hacer para el dolor menstrual?
Hay dos estrategias principales, y se pueden usar por separado o combinar.
Tratar el dolor cuando aparece
Los antiinflamatorios, como el ibuprofeno, suelen funcionar muy bien para el dolor menstrual porque disminuyen la producción de prostaglandinas.
No a todo el mundo le funciona igual el mismo medicamento. Hay distintas opciones y distintas dosis, y a veces un antiinflamatorio que funciona muy bien para una persona no es el que mejor funciona para otra.
También importa cuándo se toma. En algunas personas funciona mejor empezar el tratamiento apenas comienza el dolor (o cuando sabemos que está por comenzar la menstruación) que esperar hasta que el dolor sea muy intenso.
Por eso, si alguna vez probaste un analgésico y no te sirvió, no necesariamente significa que «los analgésicos no te hacen efecto». Se puede revisar qué usaste, en qué dosis y en qué momento, y probar otra estrategia.
Usar tratamiento hormonal
La otra posibilidad es disminuir el dolor modificando el ciclo menstrual con tratamiento hormonal.
Los anticonceptivos hormonales suelen mejorar mucho la dismenorrea y pueden ser una buena opción si además necesitás anticoncepción. Pero también pueden utilizarse por su efecto sobre el dolor aunque no necesites evitar un embarazo.
No todas las personas con menstruaciones dolorosas necesitan anticonceptivos. Si el dolor se controla bien con antiinflamatorios y esa estrategia te resulta cómoda, puede ser suficiente.
Si el dolor es muy intenso, los medicamentos no alcanzan, necesitás anticoncepción o simplemente preferís otra alternativa, se puede evaluar un tratamiento hormonal.
¿Y si el tratamiento no funciona?
Entonces hay que reevaluar.
Que un primer tratamiento no haya funcionado no significa que tengas que acostumbrarte al dolor. Puede ser necesario revisar el diagnóstico, cambiar la estrategia o pedir estudios dirigidos según los síntomas.
Una de las enfermedades que hay que investigar cuando el dolor menstrual es importante, persistente o tiene determinadas características es la endometriosis.
Entonces, ¿cuánto dolor es demasiado?
No hay un número que sirva para todo el mundo. Una escala del 1 al 10 puede ayudar a describir el dolor, pero no deja de ser una experiencia que cada persona vive de manera distinta. Por eso, quien decide si hace falta tratamiento sos vos.
Para mí, la pregunta sigue siendo la misma que al principio: ¿podés hacer tu vida cuando menstruás?
