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¿Hasta cuándo puedo quedar embarazada? Es una gran pregunta, y me encantaría poder contestarla con un número. Pero no lo hay. No existe una edad universal en la que la fertilidad se corte de un día para el otro. Lo que sí sabemos es que la probabilidad de conseguir un embarazo disminuye progresivamente con la edad, y que esa disminución se vuelve más pronunciada durante la segunda mitad de los treinta.

Antes de entrar en los números, una aclaración: cuando hablo de fertilidad me refiero a la probabilidad de conseguir un embarazo espontáneo, sin tratamientos de reproducción asistida. Las cifras se pueden expresar de dos formas: la probabilidad por ciclo (qué posibilidades hay de conseguir un embarazo en un mes) o la probabilidad acumulada (qué posibilidades hay de conseguirlo a lo largo de un año de intentos, por ejemplo).

¿Cómo cambia la fertilidad con la edad?

Durante los veinte: una fertilidad alta

La probabilidad de conseguir un embarazo espontáneo es alta durante esta década y se mantiene relativamente estable hasta los primeros años de los treinta.

Entre los 28 y los 35: ¿cuánto cambia realmente?

Está bastante instalada la idea de que los 35 años marcan un antes y un después en la fertilidad, como si a partir de esa edad las posibilidades de conseguir un embarazo disminuyeran bruscamente. Pero los datos no muestran ese precipicio.

Un estudio publicado en 2017, conocido como PRESTO, siguió a casi 3.000 parejas de Estados Unidos que buscaban un embarazo sin tratamiento. Encontró que la probabilidad de embarazo por ciclo se mantuvo relativamente estable entre los 28 y los 33 años. En el grupo de 34 a 36, la probabilidad estimada fue algo menor, pero la disminución se volvió más evidente después de los 37.

Los resultados no muestran una caída brusca de la fertilidad al cumplir 35 años.

Después de los 37: una disminución más marcada

En PRESTO, la diferencia se vuelve más evidente entre los 37 y los 39 años: la probabilidad de embarazo por ciclo fue alrededor de un 40% menor que entre los 21 y los 24 años. Entre los 40 y los 45, esa diferencia llegó aproximadamente al 60%, aunque esta última estimación es menos precisa porque participaron pocas mujeres de esas edades.

Esto coincide con el conocimiento general sobre el envejecimiento reproductivo: la fertilidad disminuye de manera gradual, pero la caída se hace más pronunciada durante la segunda mitad de los treinta.

¿Significa que la verdadera edad límite son los 37 y no los 35? Tampoco.

Los estudios comparan grupos de edades, no pueden identificar el año exacto en que cambia la fertilidad de cada persona. Los 37 años son una referencia útil para describir lo que ocurre en la población, no una nueva fecha de vencimiento.

Los 40 en adelante: más difícil no es imposible

A partir de los 40, la posibilidad de conseguir un embarazo espontáneo es considerablemente menor, pero no desaparece.

La Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva (ASRM) estima que, en promedio, a los 40 años las posibilidades de conseguir un embarazo espontáneo se reducen aproximadamente a la mitad respecto de las que se tienen alrededor de los 30.

También hay que considerar que, con la edad, aumenta la posibilidad de que un embarazo se pierda durante las primeras semanas. Por eso, la probabilidad de conseguir un embarazo y la probabilidad de tener un nacimiento no disminuyen necesariamente al mismo ritmo.

¿Se puede conseguir un embarazo espontáneo después de los 45? Sí. Pero aunque siempre aparezca alguien que conoce a una mujer que quedó embarazada a los 47, sigue siendo poco frecuente. Esos casos existen, pero son una excepción que no cambia la probabilidad de nadie más.

Entonces, ¿de dónde sale el límite de los 35 años?

Los 35 años se convirtieron históricamente en una edad de referencia para distintas decisiones médicas. Por ejemplo, cuánto tiempo esperar antes de comenzar estudios por dificultades para conseguir un embarazo o, en el pasado, a partir de qué edad ofrecer determinados estudios prenatales para detectar alteraciones cromosómicas.

Actualmente, cuando una persona menor de 35 años busca un embarazo sin conseguirlo, se recomienda comenzar la evaluación después de doce meses de intentos. A partir de los 35, ese plazo se reduce a seis meses.

Es una decisión práctica: a medida que aumenta la edad, conviene evitar demoras innecesarias si existe alguna dificultad que pueda identificarse y tratarse. No significa que una mujer de 35 años tenga una fertilidad sustancialmente distinta de otra de 34.

Con el tiempo, los 35 años terminaron instalándose en la conversación cotidiana como si representaran un límite biológico. Pero no lo son.

¿Qué pasa con la calidad de los óvulos?

A medida que aumenta la edad, ocurren dos fenómenos: disminuye la cantidad de óvulos disponibles y también su calidad.

Cuando hablamos de calidad, una de las cuestiones más importantes es que aumenta la proporción de óvulos que presentan alteraciones cromosómicas. Esto influye tanto en la posibilidad de conseguir un embarazo como en sus probabilidades de continuar.

Muchos de esos óvulos pueden dar lugar a embriones que no llegan a implantarse. En otros casos, la implantación ocurre, pero el embarazo se pierde durante las primeras semanas, a veces incluso antes de que la persona sepa que está embarazada.

Una proporción menor de esas alteraciones es compatible con un embarazo que continúa y con el nacimiento. Es lo que sucede, por ejemplo, con algunas trisomías.

Por eso conviene distinguir dos cosas que suelen confundirse: el aumento del riesgo de pérdida temprana del embarazo y el aumento del riesgo de tener un bebé con una alteración cromosómica.

Ambas posibilidades aumentan con la edad, pero no tienen la misma frecuencia. La mayoría de los embriones con alteraciones cromosómicas importantes no llega al nacimiento.

Entonces, ¿hasta cuándo puedo quedar embarazada?

La fertilidad disminuye considerablemente antes de la menopausia, pero mientras exista ovulación puede haber un embarazo.

El problema es que no podemos saber con anticipación cuál será la última ovulación. La menopausia se establece retrospectivamente, cuando transcurrieron doce meses consecutivos sin menstruación espontánea.

Durante los años previos, los ciclos pueden volverse irregulares, puede haber meses sin ovulación y otros en los que todavía ocurra.

Esto tiene importancia tanto para quien busca un embarazo como para quien quiere evitarlo: una fertilidad muy reducida no equivale a ausencia de riesgo de embarazo. La edad o la irregularidad menstrual, por sí solas, no son un método anticonceptivo.

¿Qué hago con toda esta información?

Si estás pensando en buscar un embarazo dentro de algunos años, la edad es un dato que conviene considerar, pero no el único. No es lo mismo proyectar un embarazo para dentro de dos años teniendo 27 que teniendo 38. También importa si deseás tener uno o varios hijos, tus antecedentes y tus circunstancias personales.

Si ya estás buscando, las recomendaciones generales son consultar después de doce meses de intentos si tenés menos de 35 años, o después de seis meses si tenés 35 o más. A partir de los 40 conviene consultar desde el comienzo. Algunos antecedentes, como ciclos muy irregulares, endometriosis o determinadas cirugías, también pueden justificar una evaluación más temprana.

Por otra parte, no conseguir un embarazo en doce meses no equivale a no poder conseguirlo. Un estudio europeo sobre 782 parejas estimó que, entre quienes no habían logrado un embarazo durante el primer año, entre un 40% y un 60% según la edad podría conseguirlo si seguía intentando durante un segundo año.

Finalmente, hay algo que ninguna de estas cifras puede resolver: predecir tu caso individual. Ni siquiera un estudio de reserva ovárica permite pronosticar con precisión tu fertilidad espontánea o establecer cuánto tiempo reproductivo te queda.

Los datos describen lo que ocurre en grupos de personas. Sirven para tomar decisiones con información, pero no te van a decir hasta cuándo podés quedar embarazada vos.


Fuentes

  1. Wesselink AK, Rothman KJ, Hatch EE, et al. Age and fecundability in a North American preconception cohort study. Am J Obstet Gynecol. 2017;217(6):667.e1-667.e8.
  2. Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Optimizing natural fertility: a committee opinion. Fertil Steril. 2022;117(1):53-63.
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  4. American College of Obstetricians and Gynecologists. Anticipatory Counseling Regarding Ovarian-Factor Fertility Decline. Committee Statement No. 22. Obstet Gynecol. 2025;146:e98-e104.
  5. ACOG / Society for Maternal-Fetal Medicine. Pregnancy at Age 35 Years or Older. Obstetric Care Consensus No. 11. Obstet Gynecol. 2022;140:348-366.
  6. Dunson DB, Baird DD, Colombo B. Increased infertility with age in men and women. Obstet Gynecol. 2004;103(1):51-56.