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«Soy irregular», me dicen muchas veces en el consultorio.

Le pido las fechas. Las tiene en el teléfono. 3 de marzo, 31 de marzo, 29 de abril, 25 de mayo. Hago la cuenta: 28, 29 y 26 días. Es un ciclo perfectamente regular.

Lo que pasa es que mucha gente cree que ser regular es menstruar el mismo día de cada mes, y como el 3 de marzo no se repitió el 3 de abril, concluye que algo anda mal. Pero el ciclo no sigue al calendario, y ningún ciclo es exactamente igual al anterior. Tampoco tiene por qué serlo.

Por qué la fecha cambia todos los meses

El ciclo no se mide en meses. Se mide en días, desde el primer día de una menstruación hasta el primer día de la siguiente.

Y los meses no tienen todos la misma cantidad de días. Un ciclo de 28 días, perfectamente regular, que empieza el 1 de enero, sigue así: 29 de enero, 26 de febrero, 26 de marzo, 23 de abril, 21 de mayo. Cada mes la fecha se corre un poco hacia atrás, y no porque algo haya cambiado, sino porque el ciclo es más corto que el mes.

Con un ciclo de 28 días hay trece menstruaciones por año. Eso quiere decir que algún mes vas a menstruar dos veces, y tampoco eso significa que seas irregular.

Para que la menstruación llegara siempre el mismo día, el ciclo tendría que durar exactamente lo mismo que cada mes: 31 días en enero, 28 en febrero, 31 en marzo. Ningún cuerpo funciona así.

Lo que define si un ciclo es regular no es la fecha, sino cuánto varía su duración de un ciclo a otro.

Qué es un ciclo menstrual normal

La definición que usamos hoy es la de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), en su revisión de 2018. Tiene en cuenta cuatro cosas: cada cuánto menstruás, cuánto varía eso de un ciclo a otro, cuántos días sangrás y cuánto sangrás.

Cada cuánto. Un ciclo normal dura entre 24 y 38 días. Es un margen amplio: entra quien menstrúa cada 25 días y quien lo hace cada 36.

Cuánto varía. Esto es lo que define la regularidad. Para saber cuánto varía tu ciclo, compará el más corto con el más largo. Entre los 26 y los 41 años, la diferencia puede ser de hasta 7 días. Entre los 18 y los 25, y entre los 42 y los 45, de hasta 9.

En el ejemplo del principio, los ciclos fueron de 26, 28 y 29 días. La diferencia entre el más corto y el más largo es de 3 días.

Para que la comparación tenga sentido, mirá varios ciclos seguidos: uno aislado no define tu patrón habitual.

Cuántos días. El sangrado normal dura hasta 8 días. La definición no pone un mínimo, así que una menstruación de uno o dos días también puede ser normal.

Cuánto. Acá no hay un número. Medir cuánta sangre se pierde en cada menstruación no es algo que se pueda hacer en la práctica, así que lo que importa es cuánto te afecta. Si el sangrado te obliga a organizar tu vida alrededor de él, es abundante, más allá de lo que diga cualquier cifra.

¿Y los 21 a 35 días?

Durante muchos años se enseñó que un ciclo normal duraba entre 21 y 35 días. Esa definición todavía circula, incluso en materiales oficiales.

La definición actual se construyó a partir de estudios grandes, que siguieron los ciclos de miles de personas: FIGO definió como normal el rango en el que cae la gran mayoría. Ese rango va de 24 a 38 días.

El problema es que las dos definiciones conviven y no dicen lo mismo. Con la anterior, un ciclo de 22 o 23 días es normal. Con la actual, no: está por debajo de los 24. Y al revés, un ciclo de 36 o 37 días era demasiado largo según la definición anterior, y hoy está dentro de lo normal. Así que alguien con un ciclo de 23 días puede recibir dos respuestas distintas según quién le conteste.

Que un ciclo quede fuera de estos rangos no significa que haya una enfermedad. Es un dato para mirar en la consulta, junto con todo lo demás: desde cuándo es así, si cambió, si hay otros síntomas. Pero para mirarlo, primero hay que saber con qué definición lo estamos comparando.

En la adolescencia es distinto

La definición de FIGO vale entre los 18 y los 45 años. Antes, los ciclos funcionan de otra manera, y medirlos con la misma regla lleva a pensar que hay un problema donde no lo hay.

En los primeros años después de la primera menstruación, el eje hormonal que regula la ovulación todavía está madurando. Muchos ciclos son sin ovulación, y por eso suelen ser más largos y más variables. El intervalo entre la primera menstruación y la segunda, en particular, puede ser bastante largo.

Aun así, hay un rango. Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), en la adolescencia el 90% de los ciclos dura entre 21 y 45 días. Y hacia el tercer año desde la primera menstruación, entre el 60 y el 80% de los ciclos ya dura entre 21 y 34 días, como en la edad adulta.

Lo que sí es poco frecuente, incluso en la adolescencia, es pasar más de 90 días sin menstruar. Si eso pasa, aunque sea una sola vez, conviene consultar. También si la menstruación dura más de 7 días.

Cuándo conviene consultar

Conviene consultar si:

  • tu ciclo cambió respecto de cómo era habitualmente;
  • tus ciclos duran, de forma sostenida, menos de 24 días o más de 38;
  • la diferencia entre tu ciclo más corto y el más largo supera los 7 a 9 días, según tu edad;
  • dejaste de menstruar y no sabés por qué;
  • la menstruación dura más de 8 días;
  • sangrás entre una menstruación y otra, o después de las relaciones sexuales;
  • el sangrado es tan abundante que tenés que organizar tu vida alrededor de él, o te sentís con mucho cansancio, debilidad o mareos durante la menstruación;
  • la menstruación te duele al punto de condicionar tus actividades.

Ninguna de estas situaciones significa por sí sola que haya una enfermedad. Significa que vale la pena mirarla.

Si usás anticonceptivos hormonales, esto no aplica

Todo lo anterior sirve para el ciclo propio. Si usás un anticonceptivo hormonal, no hay un ciclo propio que medir: el patrón de sangrado depende del método.

Con las pastillas, el parche o el anillo, el sangrado que aparece en la pausa no es una menstruación sino un sangrado por deprivación, y su regularidad la marca el esquema que usás. Con los métodos que tienen solo progestágeno, como el implante, el DIU hormonal o algunas pastillas, puede no haber sangrado, puede haber muy poco o puede ser irregular, y eso es un efecto esperado del método, no un ciclo irregular.

El DIU de cobre es distinto: no tiene hormonas, así que la duración del ciclo sigue siendo la tuya y las pautas de este artículo valen igual. Lo que sí puede cambiar es el sangrado: puede ser más abundante y, a veces, durar más días. Si el cambio te molesta o te preocupa, conviene evaluarlo.

Entonces, ¿sos irregular?

Probablemente no. Muchas de las personas que llegan al consultorio diciendo que son irregulares tienen ciclos que varían dos, tres o cuatro días de un mes a otro, y eso es exactamente lo que se espera de un ciclo regular.

Si querés saberlo, no te fijes qué día del mes te vino. Contá los días.

Fuentes

  • FIGO: Munro MG, Critchley HOD, Fraser IS; FIGO Menstrual Disorders Committee. «The two FIGO systems for normal and abnormal uterine bleeding symptoms and classification of causes of abnormal uterine bleeding in the reproductive years: 2018 revisions». International Journal of Gynecology & Obstetrics, 2018;143(3):393-408. https://obgyn.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ijgo.12666
  • ACOG:American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Committee Opinion No. 651: Menstruation in Girls and Adolescents: Using the Menstrual Cycle as a Vital Sign. Obstetrics & Gynecology, 2015;126:e143-e146. https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articles/2015/12/menstruation-in-girls-and-adolescents-using-the-menstrual-cycle-as-a-vital-sign
  • Liedholm P, Rybo G, Sjöberg NO, Sölvell L. «Copper IUD: influence on menstrual blood loss and iron deficiency». Contraception, 1975;12(3):317-325. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1164850/
  • Milsom I, Rybo G, Lindstedt G. «The influence of copper surface area on menstrual blood loss and iron status in women fitted with an IUD». Contraception, 1990;41(3):271-281. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2323218/